El principe Enrique y Meghan Markle
Guillermo Ximenis / EFE
Londres.-Las autoridades locales de la ciudad inglesa de Windsor han levantado una polémica en el Reino Unido al defender un plan para erradicar de sus calles a los mendigos antes de la boda real entre el príncipe Enrique y su prometida, la actriz estadounidense Meghan Markle, prevista para el 19 mayo.

El conservador Simon Dudley, primer edil del municipio de Windsor y Maidenhead, ha provocado indignación entre las asociaciones que ayudan a los sintecho al señalar que la localidad sufre una “invasión” de indigentes que puede empañar su imagen en un momento en el que espera atraer a decenas de miles de visitantes.

El príncipe, de 33 años, y su futura esposa, de 36, han elegido como escenario de su enlace la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, una de las residencias de la reina Isabel II, ubicada en el mismo municipio que el elitista colegio Eton y el exclusivo hipódromo de Ascot.