Actualizado: Sep 26, 2021
Sep 12, 2021 | Internacionales, Mas Noticias, | El Guardián
El 11-S, el golpe que aún resuena 20 años después

MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO

NUEVA YORK.-El 11-S, el golpe que aún resuena 20 años después. “La espectacularidad de la puesta en escena ha sido siempre una característica distintiva del terrorismo, y estos terroristas tenían una ambición dramática sin precedentes”.

El entrecomillado pertenece a La torre elevada, el libro de Lawrence Wright sobre Al Qaeda y la génesis del 11-S. Porque la escenografía de los atentados que aquel martes de septiembre de 2001 sacudieron al mundo revistió tanta importancia como sus incontables secuelas políticas y humanas.

Qué mejor manera de asestar un golpe a la globalización y a la modernidad que derribar las Torres Gemelas del World Trade Center, símbolo de un poderío planetario, o embestir contra el Pentágono, el emblema de la fuerza.

“Esas imponentes torres simbólicas que hablaban de libertad, derechos humanos y humanidad”, justificaba un mes después su odio Osama Bin Laden en una entrevista en Al Jazeera.

Al millonario saudí que lideró Al Qaeda, al ser cegado, más que iluminado, por un totalitarismo nihilista —o la sharía o nada—, no le importó llevarse por delante la vida de 2.997 personas, más las de las decenas de miles que vendrían después, en otros muchos atentados y guerras en el resto del mundo, para imponer su visión del islam: la rigurosa doctrina salafista.

Diecinueve acólitos de Bin Laden, 15 de ellos saudíes, se convertían en mártires de su siniestra causa mediante el secuestro de cuatro aviones comerciales convertidos en armas de destrucción masiva.

En las Torres Gemelas, donde incrustaron los dos primeros a las 8.46 y las 9.03, murieron 2.753 personas, de las entre 16.400 y 18.000 que aquel día se hallaban en su interior. El resto perdió la vida con el aparato estrellado contra el Pentágono (184), aunque el objetivo primero de los yihadistas habría sido el Capitolio, y en el campo de Pensilvania (40) al que los pasajeros rehenes lograron desviar el cuarto aparato. A fuerza de repetirse en bucle, las imágenes de los aviones hendiendo las torres y el desplome apocalíptico de estas adquirían en el imaginario colectivo trazas de videojuego.

Mientras el mundo entraba en pánico, Bin Laden clamaba victoria desde la Guarida del León, el entramado de cuevas de Tora Bora (Afganistán). Aún sobrevivió una década, hasta que un comando de los Navy Seals dio con él en Abbotabad (Pakistán), en mayo de 2011. El 11-S el golpe que aún resuena 20 años después.