Actualizado: Ene 15, 2021
Ene 6, 2021 | Destacados, Internacionales, Mas Noticias, | El Guardián
Estupor en Estados Unidos por la última maniobra de Trump para revertir su derrota

WASHINGTON.-Estupor en Estados Unidos por la última maniobra de Trump para revertir su derrota. La recta final de la era de Donald Trump ha entrado en combustión. La última maniobra del presidente de EE UU para revertir su derrota electoral, conocida a través de una explosiva conversación grabada, causó estupor entre republicanos y demócratas y puso a prueba, una vez más, el sistema de contrapoderes de la primera potencia mundial, su fortaleza democrática. Y vienen más: legisladores leales al mandatario planean torpedear la sesión del Congreso que debe ratificar la victoria del demócrata Joe Biden.

El traspaso pacífico del poder es una de esas señas de identidad que Estados Unidos exhibe con orgullo desde su fundación. “Héroes y filósofos, hombres valientes y viles, desde Roma y Atenas han intentado que este particular traspaso de poder funcione de forma efectiva; ningún pueblo lo ha hecho con más éxito, o durante más tiempo, que los estadounidenses”, dejó escrito el periodista Theodore White en The making of a president, un clásico sobre las elecciones de 1960, que llevaron al poder a John F. Kennedy.

Lo vivido estos días en Estados Unidos emponzoña esta imagen para estupefacción del mundo. Una carta firmada por los 10 exsecretarios de Defensa y publicada el domingo en The Washington Post, advirtiendo de que involucrar al Ejército en una disputa electoral sería cruzar a un territorio peligroso, sugiere que existe el temor real a que incluso esa paz esté en peligro. En la capital del país siguen los comercios con los escaparates tapiados y las vallas protegiendo los alrededores de la Casa Blanca. La tensión se sigue respirando en el ambiente y Trump sigue encastillado en sus teorías conspirativas, agitando a sus seguidores en Twitter y, como se descubrió el domingo por la noche, intimidando a cargos públicos para que cambien el resultado de las urnas.

A lo largo de la conversación, de una hora de duración y mantenida este sábado, Trump trata de convencer al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, autoridad electoral, de que se han producido múltiples irregularidades en su territorio, algo descartado por la justicia y por las autoridades tras varias revisiones.

En un momento de desesperación, directamente le apremia para que “encuentre” los “11.780” votos con los que cambiaría el vencedor de dicho Estado. Ni 11.779, ni 11.781, sino esos 11.780. Raffensperger, republicano como Trump, se mantiene firme y señala que el presidente se equivoca, que el escrutinio es correcto. El presidente, impacientándose, advierte al funcionario de que puede incurrir en un delito si no toma medidas.

El abogado principal de la campaña de Biden, Bob Bauer, consideró que la grabación “refleja toda esta vergonzosa historia del asalto de Donald Trump a la democracia de Estados Unidos”.

Algunos analistas consideraron que lo dicho por Trump constituye material suficiente para juzgar al mandatario —otro impeachment— por violar la ley federal que prohíbe interferir en las elecciones nacionales o estatales, aunque las palabras del republicano no lo ponen fácil, ya que insiste todo el tiempo en que se han producido una ristra de irregularidades que justificarían esa revisión de los resultados, y no amenaza explícitamente a Raffensperger con demandarle él mismo por encubrir ese supuesto fraude que ningún tribunal ha encontrado. Estupor en Estados Unidos por la última maniobra de Trump para revertir su derrota.