Actualizado: Ene 15, 2021
Ene 7, 2021 | Destacados, Internacionales, Mas Noticias, | El Guardián
Revueltas instigadas por Trump siembran caos en Washington

WASHINGTON.- Revueltas instigadas por Trump siembran caos en Washington. El caos se apoderó de Washington este miércoles cuando el Congreso se disponía a confirmar al demócrata Joe Biden como próximo presidente, una formalidad que normalmente pasa sin pena ni gloria y que este 6 de enero de 2021 quedará escrita en los libros de historia.

Miles de seguidores de Donald Trump, azuzados por sus acusaciones infundadas de fraude electoral, rodearon el Capitolio y traspasaron de forma violenta los cordones policiales, provocando altercados dentro del edificio.

La sesión fue suspendida, la ciudad decretó toque de queda, la Guardia Nacional se desplegó y el mundo vio una imagen inaudita de Estados Unidos, el país que se enorgullece de ser la primera democracia del mundo.

El vicepresidente, Mike Pence, fue evacuado y los legisladores se pusieron a refugio mientras la policía usaba gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes dentro del edificio, tratando de evitar medidas más duras que desatasen una escalada de violencia.

Los seguidores de Trump escalaron los muros del Capitolio para penetrar a la fuerza

Una mujer murió tras un disparo, según la policía. En televisión se podían ver imágenes de agentes de seguridad con sus armas desenfundadas protegiendo las puertas de las salas del pleno y de ciudadanos rompiendo las ventanas para entrar. Los comentaristas no dejaban de repetir frases como: “Esto es Estados Unidos de América” o “Esto es el Congreso de Estados Unidos”, desconcertados ante la deriva de su país.

Sobre las cuatro y media de la tarde, con la situación descontrolada desde hacía horas, Trump publicó una declaración grabada en la que pidió a su gente que abandonase el lugar, pero echó más gasolina al fuego, insistiendo en que les habían “robado” la elección. “Id a casa, os queremos, sois muy especiales, pero os tenéis que ir a casa”, señaló.

El presidente electo, Joe Biden, denunció que lo ocurrido era “una insurrección, no una protesta” e instó a Trump a pedir el fin del asedio. A las cinco de la tarde no había aún datos concluyentes sobre detenidos o heridos. Entre los grupos manifestantes, se esperaba desde hace días la participación del grupo ultraderechista Proud Boys.

La capital estadounidense había sido una olla a presión desde primera hora de la mañana. El Senado y la Cámara de Representantes celebraban la sesión conjunta que contempla la Constitución para contar los votos electorales enviados por cada Estado y certificar la victoria de Biden, mientras Trump seguía presionando a los miembros de su partido y agitando a sus seguidores con el fantasma de unas elecciones fraudulentas que, tal como han concluido la justicia y las autoridades, no son tales. Revueltas instigadas por Trump siembran caos en Washington.