POR EDMUNDO GARCIA MARMOL
A propósito de la litis entre la Alcaldía, la Sala Capitular y la empresa Blue Energy. San Cristóbal atraviesa una situación que va más allá de los debates políticos o los intereses empresariales: el vertedero municipal se ha convertido en una amenaza directa para la salud y la dignidad de nuestra gente.
El contrato suscrito con la empresa Blue Energy por largos años y con serios cuestionamientos a la Ley 340-06 de Compras y Contrataciones Públicas ha generado una litis administrativa que mantiene en el limbo la gestión del vertedero y, por tanto, la seguridad sanitaria de toda la población.
Y mientras unos firman, otros rescinden y luego rectifican, el vertedero sigue ardiendo y la ciudad se hunde entre humo, improvisación y falta de dirección.
PROPUESTA
– Que la Sala Capitular declare a San Cristóbal en estado de emergencia sanitaria y ambiental, conforme a los artículos 126 y 127 de la Ley 176-07, ante una situación que pone en riesgo la salud pública y el equilibrio ecológico del municipio.
– Que la administración temporal del vertedero sea asumida por la Liga Municipal Dominicana y el Gobierno Central, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, hasta que la disputa administrativa sea resuelta conforme a derecho, con base en:
• Artículo 199 de la Constitución de la República, que dispone la coordinación entre el Poder Ejecutivo y los gobiernos locales para asegurar la prestación continua de los servicios públicos esenciales.
• Artículos 19, 20 y 126 de la Ley 176-07, que permiten la intervención técnica o administrativa del Estado cuando un ayuntamiento no puede garantizar un servicio básico.
• Artículos 6, 9 y 66 de la Ley 225-20 sobre Gestión Integral de Residuos Sólidos, que establecen la responsabilidad compartida entre Estado y municipios en la disposición final de desechos ante riesgos sanitarios o conflictos administrativos.
Mientras los responsables deciden hacia dónde van, lo prudente, lo sensato y lo legal es que el servicio quede en manos técnicas, neutrales y responsables, garantizando la salubridad de miles de sancristobalenses.
No se trata de politizar la basura, sino de impedir que la basura siga politizando la gestión.
Porque San Cristóbal no puede vivir entre resoluciones improvisadas y decisiones reversibles. A propósito de la litis entre la Alcaldía la Sala Capitular y la empresa Blue Energy.